06 noviembre, 2008

COMO UNA GUITARRA


Es nuestro corazón una guitarra
que, entre acordes y cálidos gemidos,
emulando a la intrépida cigarra,
a conciencia nos dimos la tabarra,
perdiendo a la vez cuerdas y latidos.

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Pero ya te aseguro de antemano
que tu tabarra suena en mis oídos,
no como la chicharra en verano,
sino como un arpegio que tu dulce mano
arrancara a mi corazón dormido.

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Fuiste tú hormiguita silenciosa,
que astuta se encerrara en el invierno,
dejando a esa cigarra tan ociosa
suplicándote que fueras generosa
con ella, que estaba en el infierno.

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Una débil semilla de esperanza
aceleraba el ritmo de mi pecho,
que, aunque no fuera campo de labranza,
esperaba que amor y confianza
pudieran germinar en tal barbecho.

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Pronto germinó en mi esta semilla,
quizá porque el barbecho no era tal,
o porque en tierras secas y sencillas
igual que germinan florecillas
otras hierbas pudieran germinar.

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yosoyasi

2 comentarios:

Lola dijo...

Que preciosidad de poema. Igual me ha hecho sonreír al principio y poco a poco iba cambiando y se hacia más serio.
Comparando la guitarra a una relación..
La guitarra es un instrumento de cuerda pulsada y a causa de lo incrustado de los trastes, hay una resonancia de ecos en los tonos cuando suenan disonantes, que se asemeja bastante a los truenos. Es que… la guitarra española cuando guitarrea, guitarrea de verdad . Y ya no digo nada, si en lugar de guitarra es guitarrón jajaja (Vaya lío de maraña)
Muy bonito este poema
Un beso José

yosoyasi dijo...

Eres un sol Lola